El pienso representa uno de los principales costes en producción porcina, pero su gestión mediante sistemas de alimentación de precisión permite reducir desperdicio, mejorar el bienestar animal y optimizar los resultados productivos.
En cualquier granja de cerdos hay costes que condicionan directamente la rentabilidad del sistema productivo. Entre todos ellos, la alimentación sigue siendo uno de los que más peso tiene en el día a día de una granja.
El pienso representa una parte muy significativa del coste total de producción y, precisamente por eso, cualquier mejora en su gestión tiene un impacto real tanto a nivel económico como productivo.
Durante años, la alimentación en maternidad se ha trabajado de forma relativamente homogénea: varias tomas al día, ajustes manuales y una gran dependencia de la observación del granjero. Un sistema que funciona, pero que también tiene limitaciones, especialmente en granjas cada vez más tecnificadas y con cerdas hiperprolíficas.
Actualmente, uno de los principales retos en maternidad es adaptar la alimentación a cada cerda, con sus ritmos y necesidades diferentes; no todas las cerdas comen igual ni necesitan la misma cantidad de pienso en cada momento de su vida productiva.
Alimentación y comportamiento: un factor que también influye en el bienestar
Cuando hablamos de alimentación en maternidad, muchas veces pensamos únicamente en consumo, kilos de pienso o rendimiento productivo. Sin embargo, la forma en que se alimenta una cerda también tiene un impacto directo sobre su comportamiento y nivel de estrés.
En sistemas tradicionales, la alimentación suele concentrarse en momentos concretos del día y las cerdas terminan asociando rápidamente la entrada del granjero con la comida. Esto genera anticipación, nerviosismo e incluso episodios de mayor agitación antes de cada toma.
Los sistemas de alimentación electrónica ayudan a romper esa dinámica. Al trabajar con pequeñas dosis distribuidas durante toda la jornada y permitir una alimentación más adaptada al ritmo del animal, el ambiente en maternidad se vuelve mucho más estable y tranquilo.
Además, el hecho de que la cerda pueda acceder al alimento de forma más progresiva favorece un comportamiento alimentario más natural y reduce situaciones de competencia o ansiedad asociadas al momento de comer.
GESTAL: alimentación electrónica aplicada a la maternidad
Los sistemas de alimentación electrónica permiten aplicar de forma práctica los principios de la alimentación de precisión. Con soluciones como GESTAL, la alimentación deja de ser un sistema rígido para convertirse en una herramienta dinámica y adaptable a cada cerda.
El sistema permite:
- Alimentar en múltiples dosis a lo largo del día.
- Ajustar automáticamente la curva de alimentación.
- Controlar el consumo individual.
- Detectar rápidamente desviaciones o caídas de ingesta.
Además de optimizar el pienso, disponer de información continua sobre el consumo ayuda a anticiparse a posibles problemas y facilita una toma de decisiones mucho más precisa en granja.
Alimentar más no siempre significa alimentar mejor
Uno de los problemas más habituales en maternidad es el desperdicio de pienso.
Cuando la alimentación se basa en pocas tomas de gran volumen, es frecuente encontrar restos en comederos, consumos irregulares o pienso que pierde calidad al permanecer demasiado tiempo expuesto en el comedero.
Además del coste económico que esto supone, también puede afectar al comportamiento alimentario y a la estabilidad digestiva de la cerda.
En lugar de trabajar con pocas tomas grandes, la alimentación de precisión distribuye pequeñas dosis de pienso a lo largo del día y permite alimentar a demanda, adaptándose mucho mejor al ritmo real de consumo de las cerdas.
Esto permite reducir el despilfarro de pienso y optimizar mucho más uno de los costes más importantes de la granja.
Mantener una curva de alimentación más estable en las cerdas lactantes
Otro de los aspectos clave en maternidad es conseguir que la cerda mantenga una curva de alimentación adecuada durante toda la lactación.
En sistemas tradicionales, el consumo puede variar mucho entre animales y días, especialmente en momentos de estrés térmico, cambios de manejo o problemas digestivos.
Con sistemas de alimentación de precisión, la ingesta se reparte en múltiples dosis pequeñas a lo largo del día, favoreciendo un consumo más regular y progresivo.
Esto ayuda a alcanzar antes el consumo máximo, mantener una mayor estabilidad y reducir bajadas bruscas de ingesta. Además, al final, acaba repercutiendo directamente en la condición corporal de la cerda y en el rendimiento de la camada.
Más información para tomar decisiones en maternidad
Otro de los cambios importantes que aportan los sistemas de alimentación electrónica es la capacidad de monitorizar el consumo de cada cerda de forma individual.
En muchos casos, una caída en la ingesta es una de las primeras señales de que algo no va bien. Problemas digestivos, inicio de procesos infecciosos, estrés térmico o dificultades durante la lactación suelen reflejarse antes en el consumo que en otros parámetros visibles en granja.
Disponer de esta información en tiempo real permite detectar desviaciones con mayor rapidez y actuar antes de que el problema tenga un impacto más importante sobre la cerda o la camada.
Además, contar con registros continuos facilita entender mejor cómo responden los animales a determinados cambios de manejo, ajustes de alimentación o condiciones ambientales, ayudando a tomar decisiones más precisas y basadas en datos.
Alimentar de forma más eficiente para producir mejor en el sector porcino
La alimentación seguirá siendo uno de los grandes costes en producción porcina. Pero la forma de gestionarla está evolucionando.
Actualmente, para optimizar la alimentación, además de pensar en kilos de pienso, es importante centrarse en eficiencia, bienestar animal, estabilidad digestiva y capacidad de optimizar recursos.
Y en este contexto, la alimentación de precisión se está consolidando como una herramienta cada vez más importante para mejorar tanto los resultados productivos como el manejo diario en maternidad.

